El cambio demográfico también está dando forma a la denominada silver economy, integrada por los productos, servicios y actividades económicas vinculados con las necesidades de la población adulta mayor.
Su impacto puede extenderse mucho más allá de las residencias especializadas. Incluye vivienda, salud, turismo, movilidad, servicios financieros, tecnología y entretenimiento.
De acuerdo con la información citada por GAYA, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que esta economía genera alrededor de 22 billones de dólares anuales a nivel mundial, lo que refleja la dimensión económica de una población que vivirá más años y que mantiene una participación activa durante más tiempo.
Para el sector inmobiliario, esto abre espacio para nuevos modelos residenciales y proyectos que combinen vivienda con servicios de salud, recreación, actividad física, comercio y espacios comunitarios.
Fuente: realestatemarket.com.mx









