Las mujeres campesinas, de ejidos y comunidades agrarias son prioridad para el Gobierno de México. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) trabaja con ellas para ganar más representación en la titularidad de la tierra y como consecuencia en la participación dentro de sus comunidades en espacios de toma de decisiones.
De octubre de 2024 a la fecha, 50 mil mujeres más tienen certeza jurídica sobre sus tierras en la propiedad social.
En el marco del Día Internacional de las Mujeres Indígenas, la directora general para la Igualdad de Género en la Propiedad Social en la Sedatu, Gabriela Rangel Faz, destacó el avance en la titularidad de la tierra de las mujeres desde que pudieron ser ejidatarias o comuneras —en 1971—, entonces el porcentaje de propietarias fue sólo el 1 por ciento, a cincuenta años es del 28 por ciento, es decir, de los 5.2 millones de sujetos agrarios con derechos, 1.5 son mujeres. El objetivo es que para el término del sexenio sean al menos 250 mil mujeres más, titulares de sus tierras.
La Sedatu ha echado a andar una estrategia integral de 10 acciones para transformar procesos sociales y reforzar el panorama favorable en materia de igualdad y equidad de género actual en el sector agrario; y al mismo tiempo transformar procesos sociales como los usos y costumbres, sistemas normativos indígenas y tradiciones que han sido una barrera para el acceso a la titularidad de la tierra de las mujeres.
“Por ejemplo, se considera que una mujer no va a poder trabajar la tierra al igual que un varón o que una hija se va a casar y se va a ir, por lo tanto mejor le heredan al hijo. Hemos detectado, a través de un diagnóstico, que las mujeres llegan a ser titulares de la tierra cuando tienen 60 años o más. Entonces, ¿qué energía pueden tener para ejercer con mayor ímpetu?”, señaló Gabriela Rangel.








