Sin hacer mucho ruido, el incremento en el alza del diésel ya empezó a provocar serios estragos en las empresas laguneras, sobre todo en aquellas relacionadas con la industria de la construcción, con el transporte público y, qué decir con el transporte de carga, donde los costos de los fletes se mantienen, pero el incremento del combustible ya está causando daños financieros.
Este ha sido el sentir de choferes, operadores de maquinaria, dirigentes de cámaras empresariales y empresarios dueños de constructoras, quienes advierten que el gobierno federal debe ponerle un freno a esto, antes de que las empresas terminen por colapsar.
Jaime Allegre del Cueto, propietario de la constructora ALFA, dijo que ellos, que trabajan mucho con maquinaria todas en diésel, impacta enormemente y no solamente en el precio, sino de que ya las compras se tienen que hacer con tiempo, pues, aun y cuando no se confirma del todo, ya empieza a ver escasez del producto.
“Es una situación muy grave la que estamos pasando los constructores; si bien es cierto todavía no hay escasez de diésel, los pedidos se tienen que hacer con tiempo, pues si se pide hoy te lo entregan hasta mañana, ya no es como antes que inmediatamente te surtían las pipas”, destacó Allegre del Cueto.
Todas las maquinarias que se utilizan en la industria de la construcción, ya sea para el tema vivienda, edificios, plazas comerciales, puentes, todas consumen importantes volúmenes de diésel. A esto hay que agregar los que mueven los alimentos, los transportistas de carga, los transportes de pasajeros, la maquinaria del campo; todos utilizan el diésel.
Fuente: oem.com.mx/








