El diseño de oficinas atraviesa una transformación estructural impulsada por nuevas dinámicas laborales, modelos híbridos y una creciente necesidad de convertir los espacios corporativos en entornos más flexibles, habitables y orientados al bienestar.
Durante años, la oficina tradicional respondió a esquemas altamente funcionales: espacios jerárquicos, áreas cerradas y configuraciones centradas en eficiencia operativa. Sin embargo, el workplace contemporáneo comienza a alejarse de esa lógica para adoptar configuraciones más abiertas, colaborativas y cercanas a la experiencia residencial.
Esa transición puede observarse en proyectos recientes como las oficinas de Sartoriale en la Ciudad de Panamá, desarrolladas por el estudio DOS-G, donde el espacio corporativo se plantea bajo criterios que priorizan iluminación natural, flexibilidad espacial y confort ambiental.
Uno de los principales cambios en el diseño de oficinas es la desaparición gradual de distribuciones completamente cerradas. En su lugar, comienzan a predominar plantas abiertas con divisiones parciales o semiabiertas que favorecen continuidad visual, interacción y adaptabilidad.
Fuente: realestatemarket.com.mx









