Las tres grandes ciudades del país encabezan esas obras, en buena medida por la celebración del próximo mundial de futbol, pero no son las únicas, ya sean destinos turísticos o ciudades medias desarrollan diversas obras con impactos en la movilidad y el desarrollo inmobiliario.
Obras como la ciclovía de Tlalpan, el teleférico de Uruapan, la consolidación de corredores como el Tren Interurbano México–Toluca o el puente de Nichupté reflejan un cambio de lógica: priorizar conectividad, accesibilidad y regeneración urbana por encima de la escala.
Este giro no es menor. Durante años, la infraestructura se pensó como detonador macroeconómico o símbolo político; hoy, cada intervención busca integrarse a un sistema más amplio de movilidad y espacio público. La apuesta es clara: reducir tiempos de traslado, mejorar la calidad de vida y reconectar zonas tradicionalmente aisladas.
Bajo este contexto, los sistemas de movilidad alternativa —como teleféricos o ciclovías— están ganando protagonismo. No solo resuelven problemas de transporte en zonas complejas, también generan nuevos ejes de desarrollo.
La alianza tecnológica PropTech Latam y Backbone Latam marca un nuevo paso en la digitalización…
BBVA destacó que el mercado hipotecario durante 2025 mantuvo una concentración regional en la CDMX,…
Mercado Libre Inmuebles asegura haberse consolidado como el segundo portal inmobiliario preferido del país, con…
La reapertura de Secrets Playa Mujeres Golf & Spa Resort en la zona continental de…
ArcelorMittal México presentó el libro Mujeres de Acero, una publicación que documenta el impacto de…
Telcel, en colaboración con Android, anunció el lanzamiento de “Telcel HistorIAs”, una iniciativa que busca…