El transporte vertical es una de las columnas vertebrales de la infraestructura urbana moderna. Ya sea en un rascacielos corporativo, un conjunto residencial de alta densidad, un hospital o un centro comercial, el elevador es una pieza de ingeniería en la que confían miles de personas a diario.
No obstante, al tratarse de un sistema electromecánico complejo susceptible al desgaste, la efectividad de un ascensor no depende únicamente de la calidad de su fabricación, sino de una estricta adhesión a las normativas y regulaciones técnicas vigentes.
En México, el marco regulatorio para la instalación, operación, inspección y mantenimiento de elevadores está compuesto por un conjunto de Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y reglamentos de construcción locales. Para los administradores de inmuebles, desarrolladores inmobiliarios y propietarios, conocer estas disposiciones no es solo formalismo administrativo: es un compromiso indispensable para garantizar la seguridad física de los usuarios y proteger el patrimonio ante eventuales responsabilidades civiles o penales.
Inspirado en los criterios técnicos de los principales referentes en la industria nacional del transporte vertical, en este artículo desglosamos punto por punto todo lo que debes saber sobre el entorno regulatorio de los elevadores en México.
Fuente: realestatemarket.com.mx









