El 2026 será un punto de inflexión para el transporte intermodal en México, un año en el que Luis Hernández, nuevo presidente de la Asociación Mexicana del Transporte Intermodal (AMTI), se prepara para transformar este segmento clave de la logística nacional.
Su visión para este año es clara: impulsar una mayor competitividad en la región de Norteamérica, mediante la homologación de procesos en el comercio exterior, y convertir una mayor porción de carga terrestre hacia el modelo intermodal. Hernández, quien también ocupa el cargo de vicepresidente ejecutivo de Intermodal en Grupo México Transportes (GMXT) y Florida East Coast Railway, confía en que este proceso será vital para el fortalecimiento del sector.
A medida que se avanzó en el 2025, los resultados ya dejan entrever un panorama positivo. En el último año, el movimiento cross border experimentó un alza del 25%, una cifra significativa que se atribuye al incremento de las exportaciones de México a los países vecinos del norte.
Además, los nuevos servicios ferroviarios hacia el sureste y noreste de Estados Unidos también han jugado un papel crucial en este crecimiento.
Sin embargo, a nivel nacional, el panorama ha sido menos favorable. A pesar de que el país sigue experimentando cifras positivas en términos generales, los sectores marítimo y terrestre enfrentaron retrocesos. En particular, los cambios aduanales implementados en puertos clave como Manzanillo, Lázaro Cárdenas y la aduana del Valle de México generaron retrasos en la carga y una reversión significativa hacia el uso de la carretera.
De hecho, la caída de entre el 10% y el 12% en el sector marítimo refleja cómo la reglamentación y los cambios en los procesos impactan directamente la cadena logística intermodal.
Fuente: T21








