Ante la alta demanda de vivienda en México, la inmobiliaria Trevalde ha apostado por la construcción de edificaciones verticales y horizontales que sean más que simples obras de cuatro muros. Para ofrecer a sus residentes una experiencia integral que garantice el derecho a una vivienda digna y de calidad.
Su director, Mauricio Cueva Sada, asegura que la vivienda, en la actualidad, requiere no solo acceso a servicios básicos, sino también una planificación eficiente para que la obra cuente con un diseño confortable y una ubicación que facilite la movilidad de sus residentes.
“Nuestra misión es crear espacios urbanos de vanguardia que integran la vivienda con cualquier tipo de entorno, desde oficinas hasta áreas comerciales”, aseguró.
En un contexto en el que el acceso a una vivienda es cada vez más complejo, la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) ha alertado de que no se trata de construir edificaciones masivamente, sino de encontrar los espacios adecuados que permitan a las familias acceder a una vida digna y cómoda.
En ese sentido, Trevalde se ha destacado por ofrecer soluciones a todos estos problemas mediante edificaciones con alta plusvalía, un diseño confortable y un servicio de calidad.
Algunos de sus complejos inmobiliarios más destacados son: Ontó Tonalá y Ontó Álvaro Obregón, en la Ciudad de México, y Amaite Residencial, en San Pedro Garza García, Nuevo León.
Todas y cada una de las viviendas cuentan con las características que estipula la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para una vivienda digna: seguridad, acceso a servicios, habitabilidad, accesibilidad, ubicación y adecuación cultural.
Mauricio Cueva Sada, director de Trevalde, asegura que, gracias a las fases iniciales que realizan en cada vivienda, han logrado cumplir con estos objetivos. Por ejemplo, el anteproyecto y la planificación de la obra inmobiliaria para reducir los efectos adversos a futuro.









