El sector inmobiliario inició el año con una tendencia que podría definir la manera en que las personas comprarán o rentarán una vivienda en 2026: los hogares sostenibles y modernos.
De acuerdo con el especialista en construcción y vivienda, José Reynoso González, cada vez hay un mayor interés por la convergencia entre la tecnología, la sustentabilidad y un diseño orientado a la salud y el bienestar de sus residentes.
Un ejemplo de ello es la demanda de materiales con una menor huella de carbono o que generen menos daños al medioambiente.
“Este año habrá una mayor adopción por materiales ecológicos, así como el desarrollo de inmuebles que aprovechen sus entornos, como sistemas de captación de agua, la integración de paneles solares o jardines colgantes”, destacó José Reynoso González.
A pesar del interés por estos materiales y espacios, la población, especialmente de las ciudades, buscará casas que cuenten con herramientas digitales para optimizar su día a día, como controles de iluminación, sistemas de seguridad inteligente y dispositivos ahorradores de energía eléctrica.
Para el especialista en construcción y vivienda, José Reynoso González, estos cambios obedecen a que las personas pasan más tiempo en sus hogares por las dinámicas laborales o, por el contrario, buscan que sus casas sean un espacio de descanso después de una larga jornada de trabajo.
Por ello, la búsqueda de casas o departamentos que cuenten con espacios como balcones, salas amplias o terrazas privadas que permitan mayor ventilación y contacto con la luz del sol.
Finalmente, Reynoso González aclara que más allá de la demanda de este tipo de espacios, será necesario que las constructoras piensen en un mejor diseño para que las personas puedan descansar y/o trabajar en casa, pero con espacios definidos para cada actividad.









