Un análisis realizado por la firma internacional Enness Global revela que los precios de la vivienda en las 16 ciudades seleccionadas para albergar partidos del torneo han aumentado, en promedio, un 44% desde que Estados Unidos, México y Canadá obtuvieron la sede conjunta en junio de 2018.
El estudio, elaborado con información de organismos oficiales y plataformas especializadas de los tres países anfitriones, confirma una tendencia que históricamente acompaña a los grandes eventos deportivos: la capacidad de actuar como catalizadores de inversión, desarrollo urbano y valorización inmobiliaria de largo plazo.
Entre todas las ciudades analizadas, México destaca como el gran ganador. Guadalajara encabeza el ranking con un incremento de 111.6% en el valor de las propiedades durante los últimos ocho años, seguida por Monterrey, donde los precios han crecido 99.7%. La Ciudad de México también figura entre los mercados más dinámicos, con una apreciación de 60.7%.
Los resultados reflejan no sólo el atractivo que genera la organización de una Copa del Mundo, sino también la fortaleza económica, demográfica y empresarial de estas metrópolis, que han consolidado su posición como polos de inversión dentro de América del Norte.









