Los modelos de inversión van en curva ascendente; la IA y robótica se aplican conjuntamente a la construcción y se agrupan en estos retos; conoce el modelo RaaS.
Según el amplio informe “Robótica en la construcción 2026” que realizaron Zacua Ventures, Hilti Ventures y 94 Ventures, en los primeros días de marzo, los proyectos piloto, prototipos y promesas de avance han cambiado dramáticamente.
La robótica y la inteligencia artificial (IA) han dado un salto cualitativo. Los robots ya no se limitan a realizar movimientos preprogramados en fábricas. Los sistemas modernos de percepción, planificación y aprendizaje ya toleran grandes cantidades de polvo, desorden y espacios que no han sido terminados.
Entorno difícil de la construcción
En contraparte, las limitaciones en el sector de la construcción se han intensificado. La mano de obra es mayor de edad y más difícil de reemplazar; las exigencias en materia de seguridad son más elevadas, y los programas de transición energética e infraestructuras impulsan trabajos más complejos.
La primera generación de robots de construcción demostró su eficacia en impresoras de trazado, kits de autonomía para excavadoras, robots para barras de refuerzo y plataformas de captura digital.
No obstante, los robots aún representan una pequeña parte del gasto mundial en construcción. Se estima que los ingresos por robótica en obras de construcción a nivel internacional apenas traspasan unos miles de millones de dólares, con un crecimiento anual de 15%.









