La NASA ha presentado una hoja de ruta para desarrollar una base permanente en la Luna antes de 2032, una iniciativa que no solo redefine el futuro de la exploración espacial, sino que plantea uno de los mayores desafíos arquitectónicos y urbanísticos de la historia de la humanidad.
El plan contempla la creación de un asentamiento en la región del polo sur lunar, una zona estratégica debido a la presencia de hielo de agua en cráteres permanentemente sombreados y a la disponibilidad de áreas con exposición casi continua a la luz solar. Estas condiciones permitirían generar energía, producir recursos esenciales y sostener una presencia humana de largo plazo fuera de la Tierra.
La propuesta se desarrollará en tres etapas: La primera, que comienza este mismo año, estará enfocada en misiones robóticas, pruebas tecnológicas y exploración del terreno.









