El Mundial 2026 representa una oportunidad histórica y económica para la Ciudad de México, pero también abre una gran interrogante ambiental: ¿qué pasará con las miles de toneladas de residuos que dejarán los millones de asistentes? Con cerca de dos millones de visitantes esperados en las sedes mundialistas, se estima que el torneo genere alrededor de 34,000 toneladas adicionales de desechos en el país, principalmente plásticos de un solo uso, envases de alimentos y basura producida en espacios públicos.
En la Ciudad de México, la gestión de esos residuos forma parte de la estrategia denominada ‘Mundial Verde’, presentada por el gobierno capitalino como uno de los ejes ambientales del evento. El programa contempla acciones para fortalecer la economía circular, promover la separación de residuos y aumentar el aprovechamiento de materiales reciclables y orgánicos.
Estrategia de gestión
La Sedema prevé instalar infraestructura para la separación de residuos en zonas de alta afluencia, además de campañas de educación ambiental dirigidas a visitantes y habitantes. El objetivo es reducir la cantidad de materiales que llegan a disposición final y canalizar aquellos con potencial de aprovechamiento hacia procesos de reciclaje o compostaje.
Fuente: expansión









