La armadora General Motors de México incorporó materiales reciclados en su complejo de Toluca mediante la construcción de un nuevo edificio administrativo elaborado con bloques de concreto fabricados a partir de arena reutilizada de su proceso de fundición de aluminio. Esta iniciativa forma parte de su estrategia de sostenibilidad y eficiencia en el uso de recursos industriales.
Reaprovechamiento industrial con impacto en construcción
La arena utilizada en este proceso proviene originalmente de los lagos de Michigan. Se emplea en la fabricación de moldes para la fundición de aluminio, un insumo clave en la producción de componentes para motores 1.5 litros turbo, utilizados en modelos como GMC Terrain. Tras varios ciclos de uso en la manufactura, este material es recuperado y transformado en bloques de construcción.
Este modelo permite extender la vida útil de un insumo industrial y reducir la generación de residuos, al tiempo que se integra en nuevos procesos productivos. El edificio administrativo en el complejo Toluca representa el primer resultado tangible de esta estrategia, alineada con criterios de economía circular.
Para el desarrollo de los bloques, General Motors trabajó en conjunto con una empresa especializada en soluciones sostenibles, con el objetivo de garantizar que el material cumpla con los estándares internos de la compañía y con las normas oficiales mexicanas en materia de construcción.
Fuente: MexicoIndustry









