El desafío en la construcción de nuevas líneas de Trolebús no es la electricidad, sino contar con los recursos económicos necesarios para llevar a cabo los proyectos, aseguró Martín López Delgado, director general del Servicio de Transportes Eléctricos (STE) de la Ciudad de México.
Aseguró que la entidad cuenta con las condiciones necesarias para las redes de este tipo de transporte y puede crecer; además, se ha reutilizado la infraestructura que se dejó de operar en años.
“En muchos corredores de la ciudad ya tenemos postes instalados desde la creación de los ejes viales en la década de los setentas, y eso nos facilita mucho la implementación del Trolebús.
Prácticamente todos los ejes viales están habilitados para instalar catenaria, que es utilizada para la tracción de las unidades. Y las subestaciones que hemos comprado son más pequeñas que las antiguas, requerimos menos espacio para su instalación. La obra electromecánica se nos ha facilitado mucho por la experiencia y disponibilidad de infraestructura que se ha dejado de utilizar”, afirmó.
Transición energética urbana
Durante el webinar El regreso del Trolebús: una palanca para la transición energética urbana, Gustavo Jiménez, fundador y CEO de E-Mobilitas, indicó que entre los principales desafíos a los que se enfrenta este tipo de proyectos son los costos, como el propio Trolebús, que va desde 300 mil dólares hasta un millón 500 mil dólares por unidad, infraestructura que sin un sistema previo puede costar desde un millón de dólares hasta tres millones de dólares por kilómetro, y las subestaciones de energía, que deberán estar a unos cinco kilómetros de las unidades.
Precisó que la inversión baja cuando ya se cuenta con las instalaciones necesarias para este transporte, como sucedió con Ciudad de México, que fue de 150 mil a 200 mil dólares.
Fuente: T21









