“No podemos vender el avión presidencial porque es extravagante”, admitió el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Señaló que si el avión presidencial “fuera normal”, es decir sin tanto lujo, “no costaría trabajo venderlo, pero fue hecho especial, para el presidente en turno. Un avión que tiene posibilidad de transportar a 240 pasajeros lo convirtieron en un avión para 80, porque tiene recámaras, oficina y sillones”, muy distintos a “las sillas de los aviones comerciales”, afirmó.
En septiembre pasado, tras la rifa del equivalente al valor comercial de la aeronave, el mandatario comentó sobre una propuesta de compra, para lo cual se esperaba un nuevo avalúo. “Es probable que ya también se venda el avión. Es muy buena noticia, no tan buena para nuestros adversarios”, sostuvo entonces.
También reprochó que cada vez que se tiene que hacer volar la aeronave para mantenimiento tiene un costo de 400 mil pesos, “es lo que me gasto en boletos de avión todo un año para recorrer el país”, sostuvo esa ocasión.
AJUSTES SALARIALES
En conferencia de prensa, el presidente recordó que dentro del presupuesto hay gasto programable y puso como ejemplo lo que se destina a estados y municipios “en beneficio de todos los mexicanos”, pero también hay “compromisos, como lo que se destina al pago de servicio de la deuda que es preocupante, porque son como 700 mil millones de pesos”.
Afirmó que además está el gasto corriente, “lo que cuesta mantener al gobierno”, tras recordar que en gobiernos anteriores se crearon aparatos con el propósito de cooptar, para decirlo elegantemente, de maicear, para decirlo coloquialmente. Entonces para todo, oficinas, organismos, con directores, subdirectores, asesores, con sueldos elevadísimos”.
Mencionó que tan solo de pensiones se daban cinco millones de pesos mensuales por ex Presidente de la República y como se cancelaron “algunos no me ven con buenos ojos. Se rayaban”.