El Plan de Inversión en Infraestructura de México 2026-2030 se enfrenta a diversos retos para que sea un éxito e impulse la economía local. Uno de estos es generar el interés de los inversionistas para participar, señaló Fitch Ratings.
En un análisis, expuso que la confianza entre los inversionistas se verá influenciada por el contexto político general en México, lo que incluye las preocupaciones sobre el Estado de derecho y la estabilidad regulatoria, así como por incertidumbres externas relacionadas con el T-MEC.
“De tener éxito, el plan podría impulsar la actividad de construcción y crear oportunidades de financiamiento en infraestructura y energía. Sin embargo, su ejecución dependerá de si México puede ofrecer estructuras bancables que los inversionistas institucionales y los prestamistas puedan suscribir”, apuntó la calificadora.
Fuente: El Financiero









