Luego de crecer 15.6% en 2023, el sector comenzó a perder impulso en 2024, año en el que apenas avanzó 2.7 por ciento. Desde el segundo semestre de ese año ya se observaban señales claras de debilitamiento, que terminaron por consolidarse a lo largo de 2025.
El comportamiento del año pasado fue consistente en su trayectoria descendente. En el periodo enero-marzo, la actividad cayó 0.2% anual; de enero a junio, el retroceso fue de 1.1%; para enero-septiembre, la contracción se profundizó a 2.7%; y finalmente, el año completo cerró con una baja acumulada de 1.0%, mostrando cierta recuperación respecto al resto del año.
Por segmentos el desempeño fue desigual. La edificación —que incluye vivienda, inmuebles comerciales e industriales— logró crecer 4.3% en todo 2025, manteniendo cierta resiliencia apoyada en proyectos privados. Sin embargo, este avance no fue suficiente para compensar la fuerte caída de 22.5% en las obras de ingeniería civil, rubro que concentra principalmente infraestructura y gasto público.
Fuente: realestatemarket.com.mx









