En un mundo cada vez más consciente del impacto ambiental, el ecoturismo ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una de las principales formas de viajar.
Este segmento, centrado en experiencias sostenibles, de bajo impacto y conectadas con la naturaleza, crece a una tasa promedio de 20% anual, según datos recientes de ONU Turismo.
No solo refleja este crecimiento el interés de los viajeros por entornos más verdes y auténticos, sino también una transformación profunda en la forma de entender el turismo. Hoy, los visitantes buscan más que fotos: Quieren experiencias significativas, respeto por el entorno y contacto real con las comunidades.
México, destino clave para el turismo sustentable
México se ha consolidado como uno de los destinos con mayor potencial para el ecoturismo. Desde reservas naturales y selvas tropicales hasta desiertos, costas y montañas, el país ofrece una gran diversidad de paisajes y ecosistemas únicos, muchos de ellos gestionados por comunidades locales.
Además de contribuir a la conservación ambiental, el ecoturismo se ha convertido en una herramienta poderosa para diversificar la economía local, crear empleo y fortalecer las raíces culturales de distintas regiones. Desde el norte hasta el sureste del país, proliferan proyectos que integran hospedaje responsable, actividades inmersivas y circuitos comunitarios.