El estudio de arquitectura Kohn Pedersen Fox (KPF) completó Waterline, un rascacielos de 74 niveles y aproximadamente 312 metros de altura que se convirtió en el edificio más alto de Texas.
Ubicado en el centro de Austin, junto a Lady Bird Lake y Waller Creek, el proyecto integra distintos usos inmobiliarios en una sola estructura vertical.
Desarrollado por Lincoln Property Company y Kairoi Residential, el complejo reúne 352 residencias, un hotel de 252 habitaciones operado bajo la marca 1 Hotel, espacios corporativos, comercios y áreas públicas. Su construcción concluyó en 2026, después de 48 meses de trabajos.
El diseño de KPF plantea una torre de volúmenes escalonados y una fachada predominantemente horizontal que se inclina conforme asciende. Su configuración responde a la cercanía con Waller Creek y Lady Bird Lake, incorporando terrazas y jardines elevados que conectan visualmente el edificio con el paisaje.
Fuente: realestatemarket.com.mx









