La iluminación en oficinas y otros espacios de trabajo va más allá de permitir una buena visibilidad. Las condiciones lumínicas también pueden influir en la concentración, el estado de alerta y el bienestar de las personas durante la jornada laboral.
De acuerdo con información de Signify, empresa especializada en iluminación, factores como la intensidad de la luz, su temperatura de color y el momento del día en que se recibe pueden influir en el ritmo circadiano, el reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia.
Por ello, el diseño de la iluminación en interiores cobra relevancia en entornos donde los colaboradores pasan varias horas frente a pantallas, realizan tareas que requieren atención sostenida o trabajan en espacios con acceso limitado a la luz natural.
La luz y su relación con el reloj biológico
La exposición a la luz natural durante el día contribuye a regular los ritmos biológicos y puede favorecer el estado de alerta. En cambio, una iluminación insuficiente, el deslumbramiento o las condiciones lumínicas poco adecuadas para una actividad pueden generar incomodidad visual y contribuir a la fatiga.









