La infraestructura sostenible será uno de los factores determinantes para que México responda a los retos que plantea el cambio climático, la transición energética, la transformación digital y la creciente presión sobre los recursos naturales, advirtió el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM).
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemoró este 5 de junio, el organismo destacó que la sostenibilidad de los proyectos debe construirse desde las primeras etapas de planeación y no limitarse a medidas ambientales implementadas durante la construcción.
De acuerdo con el CICM, la evaluación de impactos ambientales, sociales y económicos debe realizarse antes de definir inversiones, alcances o trazos de los proyectos. Esto permite identificar riesgos potenciales, prevenir afectaciones y mejorar la viabilidad de las obras en el largo plazo.
“La sostenibilidad comienza mucho antes de colocar la primera piedra”, señaló Luis Montañez Cartaxo, coordinador adjunto del Comité de Medio Ambiente y Sustentabilidad del CICM, al destacar que las decisiones tomadas durante la planeación influyen directamente en el impacto que una obra tendrá sobre las comunidades, el medio ambiente y la competitividad del país.
El organismo recordó que la infraestructura mantiene una relación directa con prácticamente todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Aspectos como el acceso al agua potable, la energía, la movilidad, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza dependen de sistemas de infraestructura resilientes, eficientes y adaptados a las necesidades actuales.








